Hace un par de semanas recibí el primer informe de lectura (profesional) de Proyecto Aesteria (mi primera novela).

El informe incluía una asesoría con el editor, que duró casi tres horas. Y el resultado fue bueno, muy bueno (desde mi punto de vista de vaso medio lleno). Sin embargo, la sombra de una sensación se instaló desde ese día:

¿Y si esto es lo mejor que puedo conseguir?

Es un pensamiento poco lógico (como lo son muchos que parten de sentimientos primarios). Con solo leer las primeras dos páginas de Aesteria y leer algo de lo que escribo ahora, puedo darme cuenta de que hay mejoría (por lo menos con las comas) y, sin embargo, la duda acecha en un rincón oscuro del subconsciente, lista para asaltarte cuando menos te lo esperas.

¿Y si la inseguridad del escritor fuera tan importante como la capacidad de hilvanar ideas?

¡Venga! Un ejercicio rápido. Tenéis unos segundos para buscar un relato, capítulo o cuento (no muy largo) que hayáis escrito y aún no esté publicado. ¡No vale pensar!

¿Listo?

Ahora toca ponerse en la piel del lector. Leed el texto e intentad poneros en el lugar de tener que hacer una reseña.

¿Qué tres preguntas plantearíais sobre el texto?

  • ¿Me ha gustado?
  • ¿Leería más sobre este tema?
  • ¿Leería más del mismo autor?

Son las tres preguntas básicas que me hago cada vez que leo algo (incluso post). Siempre son las mismas. Y todas tienen que ver con la inseguridad. La misma que me asalta como escritor.

Siguiendo el argumento que planteaba al principio, cuando hay algo que está presente en cada una de tus decisiones. ¿No puede ser que ese algo sea imprescindible?

¿Puede hacernos la inseguridad mejores escritores?

No estoy en condiciones de responder a la última pregunta. Quizá en un año o en dos (si soy capaz de mejorar lo suficiente). Pero si hay otros que se han planteado este interrogante desde varias perspectivas. 

Y como sé que os gustan los resúmenes para no perder vuestro valioso tiempo (que gastaréis en procastinar, bribones), os planto aquí mi particular sumario:

Expectativas vs realidad

giphy-6¿Cómo me veo yo? ¿Cómo me ve el mundo?

Un debate muy de moda en nuestros días y, bajo mi humilde punto de vista, una de las grandes lacras de la sociedad (para los que me tildan de optimista). Uno de los problemas que pueden llevar a que las generaciones futuras vivan (por primera vez) peor que las anteriores.

Existen ríos de tinta sobre la imagen que un escritor (sobre todo novel) percibe de sí mismo y lo que debería percibir si no quiere llevarse el castañazo padre. No hace mucho Jaume Vicent publicaba un post controvertido al respecto (controvertido porque a la gente no le gusta escuchar “eres un manta”. Spoiler.) Y luego Rafa de la Rosa se encargaba de rematar.

La eterna lucha entre los que lidian con la inseguridad para usarla como ariete y los que la usan para aislarse de un mundo “no preparado para conocerme”.

Analizando el mundo y “haciéndolo mejor”

Ahora reduzcamos un momento el enfoque, hasta el punto de centrarnos en el ejercicio que hacíamos al principio: la reseña de un relato propio. Ahora coged otro, pero que no sea vuestro. Y repetid el ejercicio.

Esta vez os voy a plantear yo dos preguntas y tenéis que elegir una (si no sois sinceros con vosotros mismos tened en cuenta que ya os estáis respondiendo)

  • ¿Ves el relato como un compendio de cosas que necesitas mejorar en tus escritos?
  • ¿Ves un montón de fallos que serías capaz de subsanar si tú fueras el autor?

En ambos casos la inseguridad es la que maneja la ruta de vuestros pensamientos, amigos. En el primer caso parece evidente, pero en el segundo parece justo lo contrario.

¿Puede ser que tu propia inseguridad te haga buscar refuerzo criticando el trabajo de otros?

Si os pido que describáis la sociedad actual partiendo de esas dos preguntas, ¿cuál elegiríais?

Cris Mandarica escribió un post breve y directo al respecto. Ya que cada uno saque sus conclusiones.

Trabajo poco, gano mucho y todo el mundo se muere de envidia

Parece el argumento de bar por antonomasia ¿no? Aunque es probable que pueda ser el sueño inconfesable que muchos tenemos en la cabeza. Y de nuevo, ¿cuánto influye tu inseguridad en ese pensamiento?

¿Escribes porque te gusta o lo haces por dinero?

giphy-7Espera…mejor cambio la pregunta (que la primera es ambigua)

¿Pretendes vivir de la escritura?

Estoy seguro que si volvéis a leer el post, planteando todas las preguntas con esta última en mente, surgirán dos caminos que llegan al mismo lado, pero por rutas diferentes.

Exagerando la respuesta final (no todo es blanco o negro) y cogiéndola con muchas pinzas:

  • Sí. Es cuestión de tiempo.
  • Puede ser. Aunque me va a costar mucho tiempo, dinero y esfuerzo.

Evidentemente existe el no, pero entonces el post no molaría.

La mayoría de aptitudes, y actitudes, que necesitas para responder a esta pregunta tienen que ver con la inseguridad: resistencia a la frustración, perseverancia, capacidad para asimilar el rechazo, organización, voluntad de mejora.

Todas exigen una lucha constante entre tu inseguridad y la capacidad para lidiar con ella:

¿Se puede vivir de la escritura?

¿Cuánto tengo que escribir para cumplir el objetivo?

¿Debo adaptarme a los tiempos que corren?

¿Cuántos rechazos estoy dispuesto a asumir?

¿Es solo escribir o debo saber más cosas?

Cuando los autores de todos estos post los escribían, la inseguridad (en diferentes formas) les guiaba para afrontar esa misma pregunta (que muchos nos hacemos, por eso leemos a estos bloggers).

La diferencia radica en que decidieron utilizar la duda como palanca, no como un muro insalvable.

La exigencia me protegerá de los malvados

Muchos escritores, sobre todo noveles, juegan con este argumento para enfrentarse a lo que tienen enfrente. Me gustaría decir que soy uno de ellos, pero creo que estaría faltándole el respeto a mi honestidad (sobre todo cuando no he publicado nada).

Me viene a la cabeza la conversación que tuve el otro día con mi compi @sharkasmo. Un tío con cuatro novelas publicadas (me he leído una de ellas hace nada) y un enfoque sobre sí mismo basado en  pensar que aún está muy lejos de convertirse en lo que quiere ser. (La novela de la que os hablo tiene una media de 4.10 en Goodreads y 4.5 en Amazon).

Esa conversación me ha hecho pensar en que nunca se está a salvo de dudar de uno mismo, pero que en algún momento hay que atreverse a saltar.

source

La exigencia es otro de esos aspectos que parte de nuestra propia inseguridad y que puede ser muy útil en términos de crecimiento personal.

Ahora que estoy con el segundo manuscrito de mi novela, después de asimilar el informe de lectura, me doy cuenta de que la duda sobre si seré capaz de mejorarlo siempre estará flotando en el aire.

He decidido que lo mejor que puedo hacer es agarrar toda esa incertidumbre, hacerla una bola e incluirla en la bolsa de herramientas de la que dispongo, con la esperanza de que me sirva de ayuda.

Solo hay dos formas de enfocar el tema:

¿Empeñarse en mejorar o abandonar?

Mientras pensáis en ello y a falta de argumentos aplastantes…(que podéis sugerir en los comentarios)

¡Nunca dejéis de escribir!

 

Anuncios

6 comentarios en “¿Puede hacerte la inseguridad mejor escritor?

  1. Hola, Yon. Me encantó la reflexión y estoy de acuerdo en muchos puntos. Creo que la clave es aprender a luchar contra nuestras inseguridades. Los escritores tenemos muchos problemas con ellas por crear expectativas sobre nosotros y nuestros textos muy poco realistas, también por compararnos con otros autores. Estamos, además, expuestos a las críticas y opiniones externas, es nuestro alimento, y no hay cosa más terrible para la autoconfianza de un autor que eso. De verdad se vuelve un problema cuando nos impide avanzar y crea un sentimiento se frustración que repercute en nuestro gusto por escribir.

    Así que el arma que nos queda es aprender a lidiar con las inseguridades.

    Muy buen artículo. Gracias por la mención. Saludos 🙂

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Buenos días, Jen!

      Un placer tenerte por aquí de nuevo.

      Es una reflexión que parte de intentar analizar el problema desde la parte más negativa. Es fácil escuchar que las dudas no son buenas, que hay que hacer lo posible por evitarlas y aprender a vivir sin ellas, pero es algo tan natural que se me hace extraño no encontrar más información sobre como utilizar la incertidumbre a tu favor.
      Por eso artículos como los vuestros me parecen tan necesarios, porque entiendo que sois capaces de vivir con las dudas y utilizarlas a vuestro favor.

      Gracias por la visita y el comentario.
      Un abrazo

      Le gusta a 1 persona

    1. ¡Buenos días, Cris!

      Quizá ahí está la clave, esas preguntas no son fáciles de responder (ni creo que tengan una respuesta única y definitiva), pero hay que vivir con ellas y sacarles el máximo partido.

      Un placer tenerte por aquí y mencionar uno de tus magníficos post.

      Un abrazo

      Me gusta

  2. ¡Hola!
    Me ha gustado muchísimo tu post, y además me viene muy bien. Acabo de publicar hace poco mi primera novela, tras un informe de lectura que me decidió a dar el salto. Tanto este como todas las opiniones, comentarios y reseñas posteriores, han sido muy positivas, mucho más de lo que esperaba, y ahora que me enfrento a la segunda novela, esa frase que mencionas en el post no deja de dar vueltas por mi cabeza: ¿Y si no soy capaz de mejorarla? ¿Y si fue buena por casualidad?
    Sé que tengo que lidiar con ese sentimiento, seguir para adelante y trabajar duro, pero reconozco que me asalta el temor a que la inseguridad me bloquee y no llegue a reunir valor para quedar satisfecha con ella.
    Por eso me resulta tan importante leer que a otros autores también les ocurre. (¿No soy la única? Jo, que decepción 😉 )
    Seguiremos luchando 😀
    ¡Muchas gracias!

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Gracias a ti por pasarte y comentar!

      Creo que es importante (casi fundamental) convivir con esas preguntas. En el momento que no las necesites, o creas que las has respondido, es probable que tengas que enfrentarte con tu ego o con la necesidad de preguntarte si te gusta lo que haces. Ambos casos me parecen bastante peligrosos.

      La dificultad radica, en mi opinión, en encontrar un equilibrio sano entre la duda y la voluntad de seguir avanzando, pero eso ya da para otro post.
      Mucho ánimo con tu segunda novela y placer tenerte de visita.

      Un abrazo

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s