Llevo una semanita zarceando —verbo inexistente que utilizo para definir el ejercicio de sentarme y ver pasar gente— por tierras canadienses. Todo este ejercicio de observación solo sirve para una cosa que los humanos hemos perfeccionado hasta límites insospechados: comparar.

¿Es Canadá mejor que España?

Y entonces, si tienes tiempo, una pareja y amigos que te aguanten, y algo donde escribir, te lanzas a ese otro ejercicio tan fino y estilizado que consiste en hacer una raya vertical en un folio y poner pros y contras.

Debo decir que he hecho este ejercicio en varias ocasiones antes. Sobre todo por temas laborales, y también reconozco que cuando decidí embarcarme en esta aventura de escribir, no lo hice.

Ha pasado ya un tiempo desde que empecé, pero me ha parecido que podía ser de utilidad una lista de carácter retroactivo.

Y ya de paso nos reímos juntos y me contáis si coincidís conmigo o no.

¿Os parece?

10 pros del oficio del escritor

1. Eres tu propio jefe.

Salvo excepciones honrosas y contra toda lógica en un país como el nuestro (donde ser tu propio jefe, y el de nadie más, es una aventura épica), a todo el mundo le gusta tomar sus propias decisiones sin depender de terceros (aunque luego hablamos de eso).

Podrás dejar de calentar la silla, o hacerlo el tiempo justo para que tu pareja, padres o personas con las que convives no piensen que llevas todo el día jugando al puñetero Darkest Dungeon.

giphy-58.gif¡¿Dónde ******* está el botón de save game en este juego?!

2. 24/7 para ti.

Sí, señor. Todo un mundo de posibilidades a tu servicio, exceptuando las necesarias y engorrosas tareas como comer o ducharse.

¿Eres de los de escribir de siete a tres, modo Stephen King, para luego disfrutar de una tarde lectora/procrastinadora? ¿Prefieres escribir cinco veces al día en pequeñas y manejables dosis, cual culturista en fase de engorde?

Este es tu trabajo.

3. Leer pasa a ser una obligación.

Evidente que debe gustarte leer para que esto sea un pro y no un contra, aunque si no te gusta deberías plantearte porque lees este post.

No hay mucho más que decir. Uno de tus hobbies convertido en rutina de trabajo, para mi uno de los máximos beneficios de ser escritor. Mi actual reto lector y mi pila de lectura son muestras fehacientes de ello.

img_20170703_123214.jpgLa pila, esperando a ser devorada

4. No hay límites a la imaginación.

Supongo que si te dedicas a vender seguros, el espacio para la creatividad se reduce a la amplitud de las coberturas disponibles. Escribir tiene una ventaja notable con respecto a vender seguros: puedes hacer lo que te dé la gana.

5. Aprenderás un montón.

Ser escritor en el siglo XXI es una tarea muy amplia. No consiste solo en aporrear teclas como si no hubiese un mañana, hay que meterse en las redes sociales, mejorar en la escritura, manejar algunos temas informáticos (como llevar tu propio blog), marketing, un poquito de administración (si vas en serio, por aquello de los impuestos y tal), etc. Lo que no deja de ser una oportunidad inmejorable de aprender nuevas materias.

Un win-win en toda regla.

6. Conocerás a mucha gente.

Eso del escritor solitario y bohemio debe ser cosa del pasado. Las redes sociales lo han cambiado todo, hasta tal punto que las comunidades de escritores y lectores (que muchas veces son compartidas) son una realidad más que tangible.

Puedo decir sin miedo que he conocido en los últimos dos años a personas maravillosas de esta pequeña comunidad.

7. Un mundo lleno de retos.

Las opciones disponibles cuando te dedicas a escribir son infinitas. No solo son novelas, relatos, cuentos o ensayos. Hay cosas como los microcuentos, los campus de escritores, los retos literarios y otras facetas escritoras, quizás menos glamurosas, pero que también cuentan como salida profesional (igual habéis oído hablar de copywritters, storytellers y otro buen montón de palabras en inglés que no pronunciaré aquí).

8. La satisfacción de crecer dentro de la comunidad.

Es otro pro que no existía hacía unos años. Las posibilidades que brinda internet te permiten interactuar antes incluso de tener tu obra impresa y publicada.

Una de las mayores satisfacciones que puede tener alguien que escribe es ser leído. Y si eso lleva asociado un mensaje, comentario o like, se convierte en un buen escalón para la pirámide de Maslow.

700px-Pirámide_de_Maslow.svg.pngSiempre he opinado que poseo una homeostasis de diez

9. Una oportunidad inmejorable para tener otro punto de vista y crecer.

Escribir y leer tienen un componente académico, cierto, pero tienen otra característica que me parece muy importante en el mundo de hoy: la capacidad de ofrecer otros puntos de vista.

En un mundo en el que la crispación, el hating y la mala leche en general, campan a sus anchas, no esta de más hacer un pequeño ejercicio de comprensión, y escribir tiene mucho de introspección.

10. Tus amigos fardaran de tu oficio.

Cómo os lo cuento. Quién no ha dicho eso de “tengo un amigo escritor”, y la gente “¡Hala! ¿Y es conocido?”. Pues imagínate ser tú el que está al otro lado de la barrera.

giphy

10 contras del oficio del escritor

1. Necesitas disciplina férrea.

Sí, eres tu propio jefe, pero también tu único empleado. Todo lo que no hagas tú no lo hará nadie más (salvo que pagues por ello, pero entonces lo de escritor igual queda en un segundo plano).

Es muy, muy sencillo levantarte y pensar que te queda todo el día, para acostarte unas horas después sin haber conseguido ni un sola palabra.

2. 24/7 no siempre es suficiente.

No es solo escribir, redes sociales, blog, leer otros blog, otras novelas y otro montón de cosas. Hay que corregir, editar, darse a conocer, pararse a pensar y vivir (no os olvidéis de eso).

Escribir, como cualquier oficio, tiene una definición de menos de una linea que engloba una lista de tareas oculta que nadie te cuenta, salvo que leas la letra pequeña.

3. Hay mucho que leer.

Es básico, sí, pero nunca podrás llegar a todo (recuerda que eres escritor y en algún momento hay que escribir). Hay mucho que leer y mucho, muchísimo, con lo que poder interactuar.

Enfermedades del escritor las hay a montones, pero lo del túnel carpiano ya no es mainstream, ahora lo que mola es la obsesión por las redes, el síndrome del crítico destructivo, la procrastinación crónica, el blancón y otra serie de disfunciones nada apetecibles.

giphy-59.gifCasi nunca es así, y lo sabes

4. No todo vale.

¿Quieres escribir sobre extraterrestres vampiros adolescentes ambientado en el japón medieval? Correcto, aunque puede que te cueste que alguien lea algo así (aunque el fandom esta abierto a todo).

La imaginación no tiene límites, pero la paciencia de los lectores sí (y son ellos los que compran, my friend).

5. Hay cientos de cosas que no podrás manejar.

Los temas a aprender son infinitos y el tiempo limitado. Si pretendes un trabajo de calidad tendrás que hacer concesiones o dedicar mucho tiempo a aprender por tu cuenta (y con tus medios).

Hay que tener claras las prioridades y organizar muy bien el tiempo si no quieres convertirte en uno de esos refranes clásicos:

Quien mucho abarca poco aprieta.

6. No todo es paz y amor (y el plus pal salon).

Debo decir que la comunidad de autores en la que me muevo, es maravillosa y esta llena de gente con grandes proyectos, con mucha calidad humana y un afán colaborador enorme, pero no deja de ser un pequeñísimo porcentaje de todo el basto océano que es la comunidad literaria solo en España.

giphy-60.gifY no todos son almas caritativas y benefactoras.

7. Hay que comer.

Si pretendes vivir de escribir, pretenderás vivir en una casa y tener cierto dinero para tus gastos personales (del tipo comida, higiene y salud, por lo menos). Eso implica que hay que hacer dinero y por muchas opciones que tengamos a nuestra disposición debemos elegir aquellas en las que creamos que tenemos algo que aportar.

Y ya os lo digo (para los que empiezan) de escribir novelas vive muy poca gente (poco expresado en porcentaje tiene muchos ceros delante).

8. No se puede vivir solo de palmaditas.

Puedes tener un blog maravilloso, con miles de seguidores y que tus libros no los compre ni el tato.

Hecho verídico (y si no preguntad a los veteranos de la blogesfera).

La satisfacción del reconocimiento es algo muy preciado, pero recordad que en la pirámide de Maslow la autorealización está en la cúspide y para llegar a ella hay que completar el resto de escalones y afianzarlos bien.

9. La delgada linea entre ser honrado y no serlo.

Es fácil que escuches que cualquiera puede ser escritor, que si quieres puedes o un montón de frases motivacionales basadas en lo que ahora se llama energía positiva.

Está claro que si tu no crees en ti mismo, nadie lo hará, pero como en cualquier oficio hay que trabajar duro, sudar, llorar y caer agotado en la cama para conseguir algo.

Lo mejor que puedes hacer es ser honrado contigo mismo y reconocer si estas capacitado para aguantar ese ritmo.

10. No eres nadie.

Sí, tus amigos fardan de tu oficio, porque sobre el papel mola. Pero el papel hay que comprarlo, llenarlo de palabras con sentido, bien escritas, adornadas con una buena portada y una mejor sinopsis y aún así habrá muchos que lo hagan mejor que tú.

giphy-61.gifC´est la vie

Salen al día tropecientosmil libros solo en nuestro país. Que el tuyo vaya a ser especial o que vaya a ser el próximo Harry Potter es un bonito sueño, pero los sueños no se cumplen solos ni por arte de magia (y tampoco se cumplen cerrando los ojos muy fuerte, sorry).

En definitiva, si has llegado hasta aquí, te habrás dado cuenta de que eso de los pros y los contras es un arma de doble filo.

Estás tú y tu decisión de seguir adelante o no hacerlo.

Escribir no es más duro que levantarse todos los días a las cinco para ir a asfaltar autovías y seguro que es más divertido que colocar un engranaje en una cadena de montaje (pareado mágico).

Peeeeeeero, es un trabajo solitario, sin barreras de entrada (efectivamente, cualquiera puede escribir hoy en día y por muy poco dinero) y que depende única y exclusivamente de tu compromiso contigo mismo.

Yo decidí dar el paso y, a día de hoy, es la mejor decisión que he tomado (incluso después de los pros y los contras), pero no dejes pasar la oportunidad de preguntarte si estás capacitado y ¡se honrado contigo mismo!

Para los que pesen más los pros que los contras, solo un consejo más:

¡Nunca dejéis de escribir!

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3 comentarios en “¿Pensando en convertirte en escritor? 10 pros y 10 contras

  1. Me gustó mucho tu entrada y, como bien terminas, lo más importante es continuar escribiendo. Si lo pensamos con paciencia veremos que es una profesión como todas las demás, con la diferencia de que a esta llegas porque es tu pasión no por obligación. Vives escribir y no puedes estar sin hacerlo. Muy buena entrada.

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Hola!

      Parece que a veces nos cuesta ver precisamente eso: que es otro oficio más. Con sus ventajas y desventajas.
      Lo que no parece tan claro es que sea algo que tenga que partir de algo vocacional, sigue habiendo gente que añade atributos, un tanto místicos, a un oficio que poco tiene que ver con la inspiración y mucho con el trabajo duro.
      Pero es ley de vida supongo.

      ¡Muchas gracias por pasarte y comentar!

      Un saludo

      Me gusta

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