Uno de los requisitos del Reto Lector 2017 es reseñar todos aquellos libros que vayan cayendo a la saca de “leídos”.

Hacer una reseña del libro no solo implica terminar de leer y decidir si te gusta o no, sino entender qué es lo que hace que esa novela pase a formar parte de “tus clásicos” o vaya donado a la primera biblioteca o asociación, que pase por delante de tu puerta.

Después de leer muchas reseñas y el estilo de sus reseñadores, he decidido establecer un sistema propio por el que valorar los siguientes aspectos:

Expectativas.

Cualquier acción que conlleve una sensación o una vivencia tiene, por definición, una expectativa asociada.

Voy a saltar del trampolín de cinco metros: ¿miedo? ¿ansiedad? ¿emoción?

Por ello creo que las expectativas al leer un libro, pueden influir en gran medida en el poso final que nos dejan. Por ese motivo haré un breve resumen de mis expectativas sobre el libro a reseñar.

Historia.

¿Qué hace que un libro sea recordado hasta el fin de los tiempos?

No hay una sola respuesta a esto: personajes, narración, historia, estilo…

Pero hay pocos libros que puedan influir sin tener una base sólida sobre la que sustentarse. La historia, o trama, de la novela debe de ser uno de los argumentos fundamentales que sustenten la calidad de cualquier libro.

En el caso de los ensayos, la capacidad, calidad y profundidad con la que se trate el tema expuesto será lo que evalúe en este apartado.

Personajes.

¿Quién no se ha enamorado alguna vez del personaje de una película o un libro?

¿Qué hace que queramos devorar las páginas de una novela sin parar ni un momento?

Seguramente uno de los elementos principales de cualquier novela son sus personajes. Los que te guiaran, haciéndote sentir participe (o no) de sus desventuras.

Además, es uno de los aspectos que más me influyen a la hora de recordar un libro (en muchas ocasiones mucho más que la historia).

Estilo y narración.

No solo de personajes e historia vive una novela.

El narrador, la capacidad del autor de transportarte a las páginas de su novela o el propio ritmo de la acción, son aspectos que pueden influir en gran medida en la experiencia de lectura y son muy importantes de evaluar.

Conclusión.

Toda explicación debe tener un cierre.

Y como no podía ser de otro modo, una conclusión que determine el veredicto final. No soy muy partidario de las fórmulas numéricas porque entiendo que la lectura de un libro es altamente subjetiva, no solo por que cada uno somos diferentes, sino porque nuestro estado de animo puede variar en gran medida.

Aunque si debo decir que recomendaré (o no) el libro si cumple con la máxima que debe tener un libro: entretenimiento.

Todas las reseñas las podréis leer en el blog y además en mi perfil de Goodreads.

¡Vamos a por el Reto Lector 2017!