Lo que los videojuegos me enseñan sobre escribir

Lo que los videojuegos me enseñan sobre escribir

Llevaba tiempo queriendo enlazar dos aspectos que se entrelazan en mi vida. Uno, el primero, el que ayuda con estas palabras y que se ha convertido también en parte de mi profesión; y otro que me ha acompañado durante toda mi vida y me ha regalado momentos increíbles.

Hablemos de videojuegos.

Soy de esa generación que empezó con los Spectrum, y a los que la Nintendo les llegó a los ocho, nueve años.

Desde entonces han pasado treinta años, en los cuales la ficción ha ido mutando hasta convertirse en una parte más de la persona que soy hoy.

Si compartes tu vidas e divide entre libros y juegos, pasa y espero que disfrutes. Seguir leyendo “Lo que los videojuegos me enseñan sobre escribir”

Reseña: La bruma

Reseña: La bruma

Bruma marcoEscribir es muy difícil. Podríamos hablar durante horas sobre temas como el estilo, la narrativa, los climax, los equilibrios entre escenas y otro sinfín de cosas que, de hecho, llenan un buen montón de libros que intentan decirte cómo hay que escribir para tener éxito.

Solo que no siempre funciona así.

Es probable que el estilo de Jesús necesite pulirse (como el de cualquiera), que sus historias pequen algún momento de ser demasiado él, con un estilo propio muy definido (si eso puede ser malo). Incluso es probable que no llegue a ser tu escritor favorito.

Pero todo eso no quita para que tenga la capacidad de escribir buenas historias. Y La bruma lo es. Seguir leyendo “Reseña: La bruma”

El futuro de la literatura

El futuro de la literatura

El futuro de la fantasía ya está aquí

Angel Sanchidrián.

Este fin de semana se celebraba el quinto Festival de Fantasía en Fuenlabrada. Una señal inequívoca de que algunas cosas empiezan a cambiar o, como dice Sanchidrián, que ya son diferentes.

Era la primera vez que asistía al festival y una de las pocas que me arrimaba por ese tipo de lares. No porque no me guste la temática (no se puede decir algo así de un lector, rolero, intento de autor, de treinta y seis años), sino porque me siento un poco desubicado.

Eso no quita para que al enterarme de los nombres del cartel, decidiese pasar para ver algunos aspectos por mi mismo.

Y os lo vengo a contar, desde mi particular óptica que para eso el blog es mío (y ya sabéis como sigue el chiste). Seguir leyendo “El futuro de la literatura”

365 días sentándome a escribir

365 días sentándome a escribir

Ha pasado un año desde el día que este blog empezó a caminar. Fue mi amigo Pepe el que me dio el empujón final. Me dijo esa frase tan suya de “hay que pensar en grande”. Entonces, el que es mi cuarto blog, empezaba su andadura con una diferencia esencial con el resto. Los primeros tres los inicié por algún motivo personal, con la idea de que fuese solo para amigos, para un núcleo muy reducido.

El blog de Proyecto Aesteria partía con otro objetivo en mente: ampliar el rango de acción, encontrar a gente fuera de mi círculo que quisiese leer aquello que tuviese a bien escribir.

365 días después sigo aquí, con las mismas ganas, o más, que cuando empecé, y después de haber recorrido un camino con muchas sorpresas positivas y un montón de aprendizaje añadido.

¿Queréis saber cómo ha sido este primer año?

Adelante. Seguir leyendo “365 días sentándome a escribir”

Reseña: Khimera

Reseña: Khimera

davHace cosa de un año vi la portada de Khimera en las estanterías de una librería, leí la contraportada, me gustó y volví a dejar el libro en su sitio. Seguramente debido a mi regla no escrita de no comprar más de dos libros por visita (soy de los de pila de lectura realista, no más de tres en el banquillo). No recuerdo que novelas compré en aquella ocasión, aunque es bastante probable que algo de Mundodisco y bastante seguro —por las fechas—algo de divulgación científica (me gusta leer sobre física en verano).

Tiempo después, y habiendo incluido en Goodreads la novela de César Pérez Gellida entre los libros deseados, me dije que había llegado la hora de leer la primera novela de CiFi contemporánea, con cierto éxito y escrita por alguien de aquí. Seguir leyendo “Reseña: Khimera”

Mi tag de escritor

Mi tag de escritor

La semana pasada, y ante mi sorpresa mayúscula, @NeoToky0, desde su blog Mundos de leyendas, me invitaba a seguir una iniciativa para dar a conocer a escritores que vagan por la blogesfera. Y la verdad que las preguntas que se proponen son un excelente ejercicio de introspección y de búsqueda —a parte de hacerme recordar muchos buenos momentos—.

Así que aquí os dejo un poquito de mí. Seguir leyendo “Mi tag de escritor”

Reseña: El hombre que amaba a los perros

Reseña: El hombre que amaba a los perros

Detrás de un título nada sugerente se esconde una novela histórica que relata el exilio de León Trotsky y parte de la vida del que fue su asesino: Ramón Mercader.

Segunda novela histórica del Reto lector 2017.

Expectativas.

Como comenté con Northumbria, había perdido hace tiempo el gusto por este género. Recuperado en parte con la novela de vikingos, esta vez llegaba a mis manos una historia mucha más cercana en el tiempo y sobre la que no tenía nada más que vagas nociones.

Otra recomendación que me llegaba en forma de comentario de Maite Blasco y que no puedo más que agradecer por iluminar mis limitados registros literarios.

Historia.

La narración transcurre entre la vida en el exilio de Liev Davídovich (más conocido como León Trotski) y los sucesos que llevaron a Ramón Mercader a asesinarle en 1940 en Mexico. Además se dan pequeñas pinceladas sobre la Cuba comunista de principios de los sesenta hasta casi nuestros días, de la mano de un escritor atormentado por la durísima vida de aquellos años en el país caribeño y la sorprendente aparición en su vida de un hombre con dos perros.

Lo primero que hay que decir es que el nivel de detalle y la verosimilitud de los hechos es impactante. La forma de describir tanto los lugares como los sucesos y a los personajes implicados, es simplemente maravillosa. En un libro en el que apenas hay diálogos, sorprende la capacidad de no aburrir con la descripción, utilizando una gran variedad de recursos para ambientar y dar realismo.

Personajes.

Es impresionante la calidad del autor no solo para reflejar hechos históricos, sino la verosimilitud que alcanza a la hora de describir la soledad, la angustia y, sobre todo, el miedo en las acciones de los protagonistas. Tiene además la capacidad de hacer que empatices con personajes que están fuera totalmente de un registro estándar. Haciendo un magnífico lienzo de las miserias y bondades, pocas, de seres humanos que vivieron en una época que me cuesta imaginar en toda su magnitud y crudeza.

Estilo y narrativa.

Posiblemente sea el libro que consiga reconciliarme con Los Pilares de la tierra, novela que he comenzado tres veces y que he sido incapaz de acabar.

La novela es extensa —760 páginas en mi edición—, con capítulos largos y casi en ausencia de diálogos, en un mar de introspección, dudas y pasajes históricos relatados desde el punto de vista íntimo de sus protagonistas y, aún así, no he podido despegarme de la lectura. Hay algo en la forma de escribir de Padura: florida, llena de adjetivos, con el toque de un castellano un poco diferente, que te atrapa por momentos. Hace que las vidas de Trotski y Mercader pasen a estar en tu primera linea de interés. Y eso solo puede ser reconocido.

Conclusiones.

Aviso de reflexión: me extiendo un poco más de lo normal.

Suelo dejar una semana de descanso antes de escribir la reseña y es la primera vez que me pongo a ello nada más acabar. Necesitaba que las ideas aún estuviesen frescas.

Dicen que la historia es importante para evitar que cometamos los mismos errores. También dicen que la escriben los vencedores.

Después de leer este libro que relata un hecho concreto, pero que toca una época convulsa en la que Europa se tuvo que enfrentar a Stalin, Hitler, Mussolini y Franco. En la que las ideas del comunismo, el socialismo o el fascismo chocaban por pura lógica, pero en el que el poder y la oscuridad detrás del totalitarismo dejaban las ideas en un apartado cajón desastre.

Quizá este tipo de libros nos recuerden unos hechos que ahora nos parecen lejanos, ajenos, imposibles de volver a ser reproducidos y, sin embargo, el sentimiento después de leerlo es que hay algo en el mundo actual que es mucho más cercano de lo que creemos a unos hechos aborrecibles y temibles. El descontento general, la crispación o el miedo a perder el estado de bienestar chocan de frente con la imposibilidad del cambio, al parecer. Los mismos hechos que transformaron una idea en un exterminio o en la dominación bajo un reino de miedo extremo.

Quizá la historia no solo sirva para que evitemos conocer dos veces el mismo error, sino para plantearnos si empezamos a caminar por los mismos lugares que llevan directamente al error sin poder hacer nada al respecto.